Uno de los máximos valores que tiene Colima
es su tranquilidad.
Es esa tranquilidad y seguridad con que se vive,
en general, en las diferentes partes del Estado.
Y ese valor es apreciado NO nomás por los de acá,
sino también por los que vienen de afuera,
que NO hallan la forma de quedarse a vivir aquí.
Pues bien, esa tranquilidad, ¿qué precio tiene?
¿Cuánto o qué estaría dispuesto a pagar Colima
con tal de conservar ese excelente nivel de vida?
Porque ya están empezando a alzarse voces,
sobre todo desde el PRD y grupos ambientalistas,
NO solamente en cuanto a impedir que se destruya
una sola planta de mangle, sino hasta inclusive
estar pensando en que Manzanillo ya NO crezca,
por el riesgo que implica un desarrollo caótico
que lo volvería una ciudad conflictiva
donde ya NO hubiera tranquilidad.
Tú, que vives en el Puerto,
¿serías capaz de apoyar esa causa protectora,
que sacrificaría algunas ventajas del progreso
con tal de conservar seguridad y tranquilidad?
¡Vacúnate!
Ya sea que estés a favor o en contra, al menos,
prepárate, porque próximamente esa situación
estará debatiéndose en foros públicos y privados.
¿Quién ganará? Pues los que tengan dos cosas:
la razón… y la mayoría.
jueves, 4 de octubre de 2007
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