martes, 20 de noviembre de 2007

Lunes 19 de noviembre 2007

Eso de que haya tantísimos vehículos en el Estado
es bueno y malo. Bueno, para 150 mil propietarios,
que teniendo vehículo propio, pueden transportarse
a donde necesiten, sin tener que perder tiempo
esperando taxi o urbano. Y también bueno
para miles de empresarios y expendedores
que tienen negocios alrededor de la venta, renta,
reparación, lavado, seguros, estacionamientos,
y tantas cosas más que necesitan los vehículos.

Pero, es malo, uno, por los daños que causa
ese exceso de vehículos circulando por la vía pública
en unas calles que NO están preparadas para tantos.
Dos, es malo debido a los reglamentos, instalaciones,
señales de tránsito y agentes de vialidad que han sido
rebasados por el tamaño del problema. Y tres, malo
porque ni los conductores ni los peatones tienen
educación ni conciencia vial, que les permita
conducirse apropiadamente en esas circunstancias.

Gobernador, alcaldes, diputados, ciudadanos atentos:
sobran promesas, pero falta dinero y voluntad.
Pero esto NO puede ni debe seguir así. A cada uno:
¡Vacúnate!
¿Ya se dieron cuenta lo que pasaría en las ciudades
del Estado en unos años más? ¿Estarían de acuerdo
en seguir así, con más vehículos y poca efectividad
en la respuesta general, para que en las horas pico
en algunas calles, hubiera congestionamiento total,
o sea, de acuerdo que la gente se quedara atrapada sin salida,
por horas, dentro de sus vehículos?

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