Hay quienes creen que con los billetes bancarios
de papel, pueden hacer lo que se les antoje,
pero se equivocan. Porque una cosa es que
accidentalmente un billete se manche o se rompa,
pero otra cosa muy distinta es que algún chistoso
o barbaján se le ocurra usarlos como si fueran pelado
su agenda o su libreta de recados.
Así es. Un billete al que le falta un pedazo,
o que está pegado en dos partes, o que se manchó
o deslavó, NO hay problema. En el banco,
tienen obligación de aceptarlo y cambiarlo
por uno en buen estado. Incluso, si NO quieren,
te puedes quejar al Banco de México, al número
01 800 733 5000, y ten la seguridad de que
te lo van a cambiar. Pero muy distinto es el caso
de los billetes que traen majaderías, declaraciones
de amor, promoción electoral, rezos religiosos
o hasta consignas revolucionarias o satánicas.
Esos, pierden su valor, ya NO valen, NO sirven,
y en ningún banco los aceptarán.
Entonces tú, que pensabas hacer algo así,
ahí verás si lo haces. Los vas a perder.
O tú, que NO lo haces, pero que alguien
te quiera pagar con un billete pintarrajeado:
¡Vacúnate!
NO lo recibas. Tienes derecho a rechazarlo.
Porque si lo aceptas, dile adiós a tu dinero,
porque en el banco, aunque digas que tú NO fuiste,
por nada del mundo te lo van a aceptar.
lunes, 3 de diciembre de 2007
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