lunes, 26 de mayo de 2008

Lunes 26 de Mayo 2008

La historia del indito en el mercado,
que NO le quiso vender a un marchante
toda su canastilla de pitayas,
NO se está repitiendo en algunos restaurantes
de Colima. Hay que acordarse que el indito
NO le quiso vender “todo” a un solo comprador,
NO por tarugo. Esa frase célebre
“NO le puedo vender todo nomás a usté,
porque si NO, ¿después qué vendo?”,
tiene mucha filosofía. Fíjate: si por vender
todo a uno solo se quedaba sin mercancía,
pues cuando llegaran sus clientes habituales
y vieran que NO tenía pitayas,
lógico, se iban a ir a buscarlas con otro vendedor;
y luego, ya conociendo el trato de ese otro,
pues para el próximo día de mercado
ya NO le iban a comprar al indito.

Restaurant Los Olivos, La Troje Campestre.
y otros más que tienen esa pésima costumbre
¡Qué regada están dando con rentar todo,
todo el local para un evento exclusivo,
sin dejar espacios para sus clientes habituales!
Al dueño de cada uno:
¡Vacúnate!
Esos clientes, ofendidos porque NO los dejan entrar,
se van a ir a otros restaurantes.
Y lo más seguro es que para otra vez,
ya ni se molesten en regresar.
¿Qué tal que de nuevo los vuelvan a correr
porque están llenos por otro evento?

No hay comentarios: