Si tú NO eres un conocedor socioeconómico,
seguramente que te cuesta trabajo entender
el embrollo de la reforma energética, que tiene
cuatro lados muy visibles.
Uno, el largo debate especializado en el Senado.
Dos, la larga gira de López Obrador,
defendiendo la postura del PRD.
Tres, el reclamo del presidente Calderón porque
de su propuesta sólo debaten asuntos políticos,
olvidándose casi de los técnicos y económicos.
Y cuatro, la futura presentación de otra propuesta,
la del PRI.
Sin embargo, aun NO siendo conocedor de política
y economía, se puede entender este embrollo
contando con otro elemento: el sentido común.
Entonces, quienes lo tienen, de seguro captan
el fondo del asunto en cada uno de sus cuatro lados.
¿Quieres conocerlo o compartirlo?
¡Vacúnate!
Ahí te va de manera muy resumida el meollo
de lo que cada lado encierra. Uno: el PAN aceptó
el debate para bajar presión social, ganando tiempo
para un consenso con el PRI. Dos: el Peje tiene razón
en sus “nadas”, y va a lograr que se las respeten.
Tres, Calderón los despaviló, para que recuerden que
el petróleo NO es un símbolo patrio, sino una alcancía.
Y cuatro, el que tiene la llave es el PRI, que va a
aprovechar todos los ingredientes para cocinar
un platillo muy vitaminado y sugestivo.
martes, 17 de junio de 2008
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