La tromba que cayó el domingo por la tarde y noche
en la costa, afortunadamente NO dejó un solo muerto,
pero causó algunas inundaciones y destrozos que
representan algún tipo de daño para algunas personas,
que por fortuna, que NO son mayoría. Y lo bueno
de lo malo de esta mentada tromba, es que deja
algunas lecciones para la gente y las autoridades.
Una. ¡Qué bueno que sólo fue una pequeña
depresión tropical que es la hermana menor
de las tormentas tropicales y ciclones!
Dos. Si esa depresión con vientos máximos anunciados
de 65 kilómetros por hora, deja dos mil damnificados,
¿imagínate lo que hubiera causado un ciclón
de categoría 3 para arriba?
Tres. Este pequeño fenómeno permitió darle una
probadita a los mecanismos de Protección Civil,
para que NO se oxiden.
Y cuatro, sobre todo, puso en alerta que en cualquier
momento, en esta zona puede volver a pegar un ciclón
como el del 59,que si NO se toman las debidas
precauciones, va a causar tantas o más
muertes y daños como ese de hace 49 años.
Tú, autoridad, ¿has preparado a la gente para salir
viva si repite un ciclón como ese? ¿Verdad que NO?
¡Vacúnate!
Acuérdate que en un gran ciclón causa más daño el
agua que el viento. Un buen remedio son los simulacros,
para que la gente sepa lo que debe de hacer y lo que NO,
para salir lo menos perjudicada del problema.
miércoles, 9 de julio de 2008
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