Eso que dijo el titular de Obras Públicas
del Ayuntamiento de Manzanillo,
de que el agua que se metió al redondel
del Palenque Victoria de la feria
es un efecto natural por las lluvias abundantes
de los últimos años, y que eso
NO se pudo prever durante la edificación, eso,
que se lo crea su abuelita. Oye,
¿a quién cree que les está hablando?
¿A gente que se chupa el dedo
o que trae tapabocas
para que NO le caiga la baba al suelo?
¡Qué bárbaro! Se ganó las orejas de burro de oro.
Porque NO solamente los ingenieros,
sino que hasta los albañiles saben
que en toda la zona alrededor de Fimaga,
el nivel freático está cerca del suelo. Entonces,
si el redondel del palenque iba a quedar bajo tierra,
pues debieron haberlo sellado y hasta bombeado
para que NO se filtrara el agua. La inundación,
nunca debió haber sido una sorpresa.
Telésforo, si ahora que son lluvias normales,
se les inundó: ¡imagínate que les hubiera llovido
de a de veras como sabe llover en Manzanillo
cuando pasa un ciclón cerca!…
¡Vacúnate!
Hubieran tenido tanta agua, que en lugar de
peleas de gallos, ya andarían haciendo
peleas de patos.
martes, 7 de octubre de 2008
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